Santander en 1564 según George Braun,arcediano de Dormund (II)

 

 

Enfrente de la ciudad hay otro muelle, un poco encorvado para mayor comodidad del puerto; tiene dos objetos: defender la población de los furores del mar y ofrecer a las naves lugar para la descarga y el refugio. En la boca de este puerto hay un escollo llamado la Peña de Mogro. Aquí hacen sus nidos gran número de aves, y los habitantes de la ciudad se deleitan
en cazarlas. Es tan famosa por su antigüedad esta población,entre las demás de aquella comarca, que los habitantes dicen haber sido fundada por Noé. Su forma es prolongada, en el interior llana, rodeada de muros por todas partes, y por el lado de tierra es de difícil acceso, a consecuencia de la profundidad del foso, aunque sin agua. Disfruta este pueblo de saludable temperatura. Posee siete ricas fuentes, unas dentro de sus muros, otras fuera, de perpetuas y limpidísimas corrientes, que dan a los ciudadanos cuanta agua necesitan para la necesidad o el recreo. En la misma plaza hay dos, la de Santa Clara y la de la Ciudad. Fuera, cerca de la iglesia de San Nicolás, brota de un elevado peñasco la más abundante y célebre de todas, llamada vulgarmente de Becedo. De ésta beben la mayor parte de los habitantes, así nobles como plebeyos, por la fama de sus excelentes y maravillosas virtudes. Pues aseguran que en invierno está muy caliente y muy fría en verano.

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