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16 abril 2021

Tipos populares santanderinos:Las siete tuertas («la Cenicera», «la Huevito», «la Maricaraja», «la Papito», «la Chona» y «la Espántalo»)

 

Ambrosio Menjón fue capellán en los vapores de la Compañía Transatlántica y estuvo a cargo de una parroquia en Cuba. Retirado en Santander escribió unos relatos en los que evocaba el Santander de su niñez y el del presente, y sus viajes a América. Estos relatos, casi desconocidos hasta ahora, tienen gran sabor costumbrista y están escritos
desde la perspectiva de un testigo.

No escribió hasta los últimos años de su vida cuando se retiró a Santander.Desde allí, bajo el seudónimo Sardinero, se entretuvo en escribir varias narraciones, no pasan de catorce, en las que evocaba gentes y cosas del pasado.
Publicadas bajo el seudónimo de Sardinero, estas reminiscencias podrían considerarse cuentos, artículos de costumbres, retratos de personajes o relatos picarescos. Publicó casi todas en El Atlántico

Veamos el relato de «Las siete tuertas» :

Y tanto en «Las siete tuertas» como en otros relatos insiste en que «esto[no] es novela ni leyenda; esto es historia real y verdadera» y en que quedan «testigos, y no pocos» que lo vivieron. Sus primeros recuerdos de las siete
tuertas son del tiempo de su infancia, pues «la de la posada de a cuarto», «la Cenicera», «la Huevito», «la Maricaraja», «la Papito», «la Chona» y «la Espántalo», vivían en una calle «a espaldas de la casa en que nací y me crié».
En aquella posada dormían las polleras y las hueveras de los pueblos que venían al mercado, y marineros de los pataches. Una de ellas se casó con otro huésped, que era «profesor de escoba de las calles de esta ciudad», y a la boda, que se celebró en la posada, «asistí yo y me divertí mucho viendo aquel regumbio. Se sirvió la cena, compuesta de callos, sidra y queso de pasiegas del Figón de la Paz, donde se comía y bebía con equidad, según rezaba la muestra»

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