Nuestra Zarzuela: Pan y toros

PAN Y TOROS
Zarzuela en tres actos
Música de Francisco Asenjo Barbieri, libro de José Picón
Estrenada el 22 de Diciembre de 1864 en el Teatro de la Zarzuela

Argumento

La acción, al comenzar la zarzuela, se sitúa en un merendero a orillas del Manzanares. A la derecha del local se alza la casa y el estudio del pintor Goya. Enfrente del merendero, un falso ciego y un grupo de niños bulliciosos.
Al poco rato de iniciarse la música aparece el Corregidor que, acercándose al ciego, le pregunta si ha escuchado y visto algo, a lo que el ciego responde que ha visto entrar fusiles en casa del pintor. El Corregidor sube a casa de Goya donde charla con Pepita, una maja que posa para el pintor. La conversación sostenida entre ambos se relaciona con las intrigas de la corte española, en las que está mezclada la Princesa de Luzán, dama de honor de la reina. La Princesa es admirada y querida por todos su virtuosismo y bondad, pero al mismo tiempo, un reducido número de intrigan­tes, entre los que se cuentan el Corregidor y Pepita, se han percatado del peligro que supone la directa influencia de la Princesa sobre el ánimo del rey, y desean eliminarla a toda costa. Para ello es preciso deshonrar a la Princesa y negar su castidad públicamente.
Ante la alegría de Pepita, el Corregidor ha descubierto que a causa de un apuesto capitán, la Princesa, que se encontraba en un noviciado de Sicilia, ha abandonado el claustro y se ha dirigido bajo falsa personalidad a Francia, donde en un hospital de heridos de guerra ha estado curando al capitán.
Todo el resto del argumento de la zarzuela gira alrededor de la Princesa de Luzán. Los seglares y clérigos que ven peligrar sus puestos por un cambio de política debido a la influencia de la Princesa, pretenden por todos los medios tender una trampa a la Princesa para que pueda ser juzgada y condenada por la Inquisición.
Pero la Princesa cuenta con verdaderos amigos entre los artistas del país, a quienes desinteresadamente ayuda y alienta para el progreso del Arte y de la nación.

La escena segunda nos presenta a la Princesa, con el pintor Goya y varios amigos, en una humilde casucha donde se han reunido para tratar sobre los problemas del país. Al final de la escena, cuando la Princesa se queda sola, hace su aparición el Capitán Peñaranda, a quien ella cuidó anónimamente en el hospital francés.
Ambos se reconocen y el Capitán expresa con vehemencia su agradecimiento, pero la Princesa se muestra digna en todo momento, sin dejarse llevar por el amor que verdaderamente siente.
Al ausentarse la Princesa, el Capitán abre la puerta y se encuentra con un mendigo que se le acerca pidiendo limosna. Compadecido por los harapos del pobre hombre, Peñaranda se despoja de su capa y se la entrega. Aquella misma noche, y en el mismo lugar, se comete un asesinato. El asesinado queda irreconocible, y la única señal personal que queda de él es la capa regalada por el Capitán. Al llegar semejante noticias a oídos de la Princesa, la joven decide renunciar definitivamente a la vida, pues cree muerto al único ser que amaba. Pepita, el Corregidor y el Abate, influyen perversa­mente sobre ella para que no pueda desistir de esta idea, que tanto les conviene políticamente. Los preparativos del solemne acto religioso están ya en su punto, cuando se oye la voz del Capitán, que se presenta en escena. Los intrigadores de palacio quedan decepcionados, y la Princesa y el Capitán se abrazan al fin.

Audio de la zarzuela PINCHANDO AQUÍ

libretoszarzu.iespana.es

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