Miguel Fleta

Miguel Burro Fleta – Miguel Fleta- , nació en Albalate de Cinca, provincia de Huesca (España), el día 1 de diciembre de 1897 a las 23 horas. Era el decimocuarto hijo, y octavo vivo, de Vicente Burro Gayán y María Fleta Esparragüerri. De familia humilde, ya a los 8 años trabaja como pastor y labrador en su Albalate natal y en Cogullada (Zaragoza). Desde muy pequeño demostró grandes aptitudes para el canto, siendo «descubierto» por el gran cantante de jotas Don Miguel Asso, quien lo inició en su arte. El 16 de octubre de 1917, participa en el Certamen de la Jota con motivo de las Fiestas de El Pilar de Zaragoza, pero no obtiene premio alguno. No se desanima, y ese mismo otoño de 1917 viaja a Barcelona, donde su hermano Vicente trabaja como guardia urbano, decidido a estudiar canto. Luisa Pierrik le escucha cantar, y se ofrece para ser su profesora en el Conservatorio del Liceo de Barcelona, en una clase integrada exclusivamente por mujeres.

Debuta en el Teatro Comunale Giuseppe Verdi de Trieste interpretando a «Paolo el Bello» en la ópera Francesca da Rimini de Riccardo Zandonai bajo la batuta del propio compositor, el 14 de diciembre de 1919. A continuación representa Aida de Verdi en el mismo teatro.

El 9 de febrero de 1920 nace su primer hijo, Miguel, fruto de su relación con su profesora Luisa Pierrik.

En abril de 1920 se presenta en la Volksoper de Viena, con Aida. Interpreta también el Mefistofele de Boito, y a continuación, Tosca de Puccini, con la que cosecha un éxito inenarrable. Franz Lehar le escucha y hace venir a Viena al propio Puccini, quien, si bien indica a Fleta que el aria del tercer acto, el celebérrimo «E lucevan le stelle», está escrito de manera diferente a como él lo canta, queda encantado con el joven tenor.

El 14 de febrero de 1922 participa en el estreno mundial de la ópera Giulietta e Romeo por expreso deseo de su autor, Riccardo Zandonai, en el Teatro Costanzi de Roma.

Se presenta en el Teatro Real de Madrid el 7 de marzo de 1922. Su «Don José» de Carmen de Bizet resulta un éxito apoteósico. Se dice que su interpretación nunca ha sido superada por cantante alguno.

Su debut en el Teatro Colón de Buenos Aires tiene lugar el 25 de mayo de 1922, interpretando el segundo acto de Carmen, dentro de una Gran Gala conmemorativa de la Fiesta Nacional argentina.

Su primera aparición en el Metropolitan de Nueva York se produce el 8 de noviembre de 1923 con el papel de «Cavaradossi» de Tosca, con éxito grandioso.

En la Scala de Milán se presenta el 13 de febrero de 1924 en Rigoletto de Verdi, dirigido por Toscanini. Su cadenzza final en «La donna è móbile» no es del agrado del gran director, que le exige que la cante tal y como está escrita. Fleta responde «Sepa que el público viene a verme a mí, que estoy de frente, y no a Usted, que está de espaldas».

El 5 de abril de 1925 canta La Bohème de Puccini en la representación con que se cierra el Teatro Real de Madrid.

El 2 de julio de 1925 nace su segundo hijo, Alfonso, al que no conoce hasta seis meses después, cuando rompe definitivamente con Luisa Pierrik.

El 5 de noviembre de ese mismo año hace su presentación en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona cantando Carmen.

El momento cumbre de su carrera tiene lugar el 25 de abril de 1926, en el estreno mundial de Turandot de Puccini en la Scala de Milán. Fue el propio Arturo Toscanini, director de la orquesta en dicho evento, quien impuso la presencia de Miguel Fleta para el papel de «Calaf». El éxito es clamoroso, y Fleta se consagra como el mejor tenor de su generación.

El 20 de abril de 1927 se casa en Salamanca con Carmen Mirat, con quien tendrá cuatro hijos, Elia (1928), Miguel Ángel (1929), Paloma (1931) y Javier (1935).

El 15 de noviembre de 1927, la Sociedad Metropolitana Opera Company de Nueva York presenta en los Juzgados de Madrid una demanda contra Miguel Fleta por incumplimiento de contrato, fallando definitivamente el Tribunal Supremo Español a favor de la Sociedad neoyorquina. Si bien efectivamente Fleta había contratado con el Met por tres años, cumplió sólo uno del contrato, por causas nunca del todo aclaradas por ninguna de las partes implicadas.

Por estas fechas sufre una laringitis aguda, acompañada por un miedo insuperable a perder la voz. La afección es tratada con éxito, pero, pese a que volverá a cantar, ya nunca recuperará la seguridad de antes.

En el último tramo de su vida lleva a cabo una nueva gira europea (1931), y protagoniza varias representaciones en el Teatro Calderón de Madrid (1932).

El 27 de abril de 1937 canta por última vez Carmen en el Coliseu dos Recreios de Lisboa.

Muere en La Coruña, víctima de una uremia fulminante, el día 29 de mayo de 1938 a las 19 horas y 30 minutos.

Al morir susurra «o dol… ci bacci, o lan… gui… de ca… re… zze», su romanza del tercer acto de Tosca.

Sus restos mortales reposan en Zaragoza.

www.miguelfleta.com

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