Jorge de Villalonga

Jorge de Villalonga (La Cueva, Cantabria, 1665 – ¿?, 1735), virrey de Nueva Granada, Conde de La Cueva y caballero de la Orden de San Juan.

Jorge de Villalonga (La Cueva, Cantabria, 1665 – ¿?, 1735) fue teniente general del Ejército Real y el primero en ocupar el cargo de virrey en el recién creado virreinato del Nuevo Reino de Granada, sucediendo a Antonio Ignacio de la Pedrosa y Guerrero, del 27 de noviembre de 1719 al 17 de mayo de 1724. En su mandato se caracterizó por su preocupación por los indígenas y por la activación de la construcción de las murallas de Cartagena de Indias.

Conde de La Cueva y caballero de la Orden de San Juan, fue teniente general de los Reales Ejércitos, consejero en el Real y Supremo Consejo de Guerra, procurador real del Reino de Mallorca, general de las armas del puerto y presidio del Callao en el Perú, de donde pasó a virrey gobernador y capitán general del Nuevo Reino de Granada y presidente de la Real Audiencia.

El 15 de diciembre, 1718 mientras se desempeñaba como jefe del ejército en el Perú, recibió la noticia de que había sido nombrado primer virrey del recientemente creado Virreinato de Nueva Granada. La nueva colonia incluía las actuales Venezuela, Colombia, Panamá y Ecuador. Hasta el 27 de mayo de 1717, este territorio había formado parte del Virreinato del Perú.

Villalonga hizo un largo viaje por tierra para asumir su nuevo cargo, parando en el camino en Quito y Popayán. El 17 de diciembre de 1718, causó una gran impresión en los habitantes de Santa Fe de Bogotá por la gran pompa de su entrada formal en la capital. Su estilo de vida desde entonces seguiría contrastando profundamente con la pobreza de la mayoría de los habitantes de la ciudad.

El virrey tenía órdenes específicas para acabar con el desorden y la corrupción rampantes entre los funcionarios reales de la colonia. En 1722, formuló cargos contra el contable Domingo de Mena. Sin embargo, su administración fue conocido por su arbitrariedad y corrupción. Las instrucciones de Villalonga también especificaban que debía prevenir el desarrollo de la industrias del vino y textil en la colonia, con el fin de proteger a la industria española de la competencia. En noviembre de 1720, fuerzas españolas atacaron el asentamiento neerlandés de Tucacas, en la costa de la actual Venezuela, que era un foco de de contrabando. Fue en gran parte destruido por los españoles, incluida una sinagoga que allí había.

En 1721, siguiendo órdenes del gabinete en Madrid, Villalonga expulsó a todos los extranjeros, tanto residentes como visitantes temporales, sin excluir a los hombres casados con mujeres oriundas en la colonia. Tomó el control directo de la tesorería, mejoró el registro civil y ayudó a la fundación del colegio de jesuitas en la ciudad de Santa Fe de Antioquia.

Villalonga envió reiteradas recomendaciones a la Corona para suprimir el virreinato y restablecer la antigua dependencia de Perú, en aras de la economía. Sostenía que la colonia era demasiado pobre para mantener un gobierno virreinal, habiendo pocos españoles y muchos indios en el territorio. En septiembre de 1723, tras tres años de administración de Villalonga, el Rey Felipe V ordenó finalmente suprimirlo. La reunificación se hizo efectiva el 11 de mayo de 1724; Villalonga dejó Bogotá el 31 de mayo de ese mismo año. Las dos colonias se mantuvieron unidas hasta 1740, cuando se volvió a crear el Virreinato de Nueva Granada, esta vez permanentemente.

Villalonga realizó amplios informes sobre el estado del reino, se preocupó por el trato y la justicia administrada a los indígenas, reglamentó lo relativo al registro levantado por parroquias y cabildos. Estableció el primer correo entre Santa Fe y Quito, el cual tenía frecuencia mensual y activó la construcción de las murallas para la defensa de Cartagena de Indias.

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