Europa Aeterna: Lourdes, Francia

El Santuario de Lourdes es el segundo destino de peregrinación católica después de Roma y sin duda uno de los lugares más visitados de Francia. Se encuentra situado en la pequeña ciudad de Lourdes (unos 15.200 hab. aproximadamente), en la región de Hautées Pyrénées (Altos Pirineos), dentro de un valle rebosante de verdor y frescura. Los bellos paisajes, la naturaleza, la tranquilidad, el relax y sobre todo la fe y devoción en la Virgen de Lourdes son características que acompañan el modo de vida de esta zona.
Hoy en día, el Santuario de Lourdes es un lugar cosmopolita, un santuario universal cuya fuerza reside en la diversidad sus gentes. Considerado como el primer destino de peregrinación mariana del mundo, los peregrinos y visitantes que vienen a Lourdes proceden de todos los continentes. Cada año, más de 6 millones de personas acuden a este lugar, entre quienes cabe mencionar a los jóvenes y sobre todo a los enfermos, que llegan en busca de alivio y esperanza.
Tres símbolos caracterizan este santuario: el Agua, signo de purificación, la Roca, lugar de las apariciones, y la Luz, que representa la fe y la esperanza.
Nuestra Señora de Lourdes se le apareció 18 veces a Bernardette Soubirous, una joven pobre y enferma en la gruta de Masabielle, cerca de Lourdes en Francia en 1858.Ella le pidió que se le construyera una capilla en el sitio de las apariciones y cuando Bernardette le preguntó su nombre Ella le dijo «Yo soy la Inmaculada Concepción».Nuestra Señora le pidió a Bernardette que se lavara su rostro en la fuente, pero no había ninguna fuente allí, entonces Bernardette cavó un hueco en el suelo y con agua barrosa se lavó su rostro mientras que la gente la ridiculizaba, sin embargo de ese lugar brotó la famosa fuente de agua milagrosa que tiene atributos de sanación. Mucha gente enferma se ha bañado allí en esa agua y han habido por lo menos 64 sanaciones milagrosas documentadas.Millones de personas de todas partes del mundo van a Lourdes anualmente con la esperanza de obtener ayuda de la generosa Madre de Dios.Bernardette se volvió monja, ella murió a la edad de 35 años y su cuerpo se conserva aun incorrupto.

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