Clima: Santander adopta la media de temperaturas que hace tiempo tenía Granada

Muy poco a poco, el Norte comienza a parecerse a lo que antes considerábamos el Sur.

 

El norte de España se considera un refugio para los que huyen del calor durante sus vacaciones. Mientras que en una parte de la Península resulta casi imposible prescindir del aire acondicionado, en las regiones del Cantábrico no es raro tener que dormir arropado y, al igual que estamos acostumbrados a oír «una hora menos en Canarias», también hemos asumido como normal que los partes meteorológicos que anuncian jornadas calurosas en la Península excluyan «el noroeste y el litoral cantábrico». Sin embargo, aunque sigue existiendo la percepción de que el verano funciona a dos velocidades en nuestro país, poco a poco esas diferencias se están diluyendo y en los últimos años tampoco el Norte se está librando de las olas de calor que asfixian al resto de España

Los efectos del calentamiento global ya se vislumbran en la costa cantábrica. Según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el verano gallego dura ahora 15 días más que hace solo 10 años. Otros estudios prevén que debido a estos cambios, las regiones del norte de España se convertirán en un destino más atractivo y demandado por los turistas amantes del calor. ¿Estamos perdiendo el Norte? Meteorológicamente hablando, eso sí.

Un análisis de los registros de temperaturas en el último medio siglo muestran que muy poco a poco, el Norte comienza a parecerse a lo que antes considerábamos el Sur.

Pese al aumento de las temperaturas, la diferencia entre las regiones más cálidas y más frías de la geografía española se mantiene en los meses estivales. Según las temperaturas medias calculadas por la AEMET para los periodos 1961-1990 y 1981-2010, Extremadura, la Costa Sur y el Sureste de España mantienen casi invariables sus 6ºC más de diferencia con respecto al verano promedio de la región Cantábrica, y alrededor de 5,5ºC más que Galicia.

El mapa elaborado a partir del promedio de las temperaturas medias anuales para las distintas estaciones de referencia por provincia refleja que ese salto de temperaturas de momento ha recorrido media península. También deja algún dato llamativo, como que la temperatura media de A Coruña para el periodo más reciente (2008-2017) sea muy similar a la que presentaban Ceuta o Cáceres hace 50 años. Santander, por su parte, ha adoptado la media que hace tiempo tenían Granada o Zaragoza.

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