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23 octubre 2021

La antigua iglesia de San Miguel Arcángel

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Tomado de CANTABRIA Y SANTANDER EN EL RECUERDO

La Iglesia de San Miguel Arcángel y los Padres Pasionistas En 1903 finaliza su construcción y se establecen en ella los religiosos Pasionistas. Estaba dedicada al arcángel San Miguel y fue durante gran parte del siglo XX, el centro formativo, cultural y religioso del antiguo Barrio Maliaño. Estas fotos tomadas en los años 30 permiten observar como era la antigua iglesia de San Miguel Arcángel, situada en la confluencia de las que hoy conocemos como calles Castilla, Nicolás Salmerón y Carlos III. Su campanario destacaba entre las huertas, tejavanas y naves industriales que copaban esta zona de la ciudad, que se asentaba en terrenos ganados al mar. Su interior de estilo neogótico era tremendamente bello, decorado con preciosos frescos y tallas entre las que destacaban las de San Pablo de la Cruz, Santa Gema el Cristo de la Buena Muerte y la Virgen de la Amargura. Un paisaje de extrarradio que nada tiene que ver con el populoso barrio Castilla – Hermida que hoy conocemos. La historia de los primeros años de existencia de los Pasionistas en Santander desapareció durante la Guerra Civil al ser destruido el archivo, como también lo fueron la mayoría de las pertenencias y patrimonio, entre el que cabe destacar la talla del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, de incalculable valor. Pero si consta en multitud de testimonios el entusiasmo de aquellos primeros Padres y la labor que realizaron a través de la Cofradía de la Pasión, a un número cada vez mayor de santanderinos. Muchos vecinos de avanzada edad recuerdan como acudían los domingos a las sesiones de cine mudo con las que los Pasionistas completaban sus catequesis o el ya célebre nacimiento que se ponía en Navidad, lleno de figuras con nacimiento. También es destacable cómo la labor de los Padres Pasionistas y de la Cofradía de la Pasión (seglares Pasionistas) remedió, en la postguerra, muchas necesidades y su obra social formó a muchos jóvenes de la zona. Con la llegada de los años 40, empiezan a formarse en torno a las iglesias y parroquias de la ciudad, nuevas hermandades penitenciales que, con sus hábitos multicolores, organizan las procesiones de Semana Santa. En la iglesia de los Pasionistas, la Cofradía de la Pasión ya realizaba sus desfiles procesionales en la tarde del Viernes Santo por las calles del Barrio Maliaño, pero es en 1947 cuando se integra ya con hábito propio, en las procesiones del centro de la ciudad. Lamentablemente, la mayor parte de las tallas que conforman estos desfiles procesionales son de nueva factura, pues las antiguas fueron destruidas durante la Guerra Civil. Cabe destacar que la Virgen de la Amargura, perteneciente a la Archicofradía de la Pasión y, por ende, a los PP. Pasionistas, se salvó de ser destruida en la contienda civil, al ser escondida en una casa particular de la calle Madrid, días antes de que las tropas republicanas saquearan y destrozaran el convento e iglesia de los Pasionistas. Es por eso que, a día de hoy, es la imagen más antigua que participa en las procesiones de Santander. Data de 1909. Tradicionalmente, desde mediados del siglo XX, se viene celebrando el día 29 de Septiembre (festividad de San Miguel Arcángel ) una misa solemne en acción de gracias a la que acude la policía local con sus uniformes de gala y representación de autoridades civiles y militares del Ayuntamiento de Santander. La primera banda de música en surgir en el seno de las cofradías de Santander es la Banda de Cornetas y Tambores de la Cofradía de la Pasión, de la mano de los PP. Pasionistas y del Maestro D. Basilio Gomarín. A día de hoy es la banda cofrade más antigua de las que existen en Santander y, ya convertida en Agrupación Musical Virgen de la Amargura, acumula casi 60 años poniendo música a eventos religiosos y populares en toda la geografía de Cantabria. Nuevo proyecto de Parroquia y derribo de la iglesia. El crecimiento que empieza a experimentar el Barrio Maliaño en los años 60 es imparable, y la antigua iglesia de San Miguel Arcángel se queda pequeña para acoger las necesidades de este barrio en expansión. Es por esto que los Pasionistas, encargan un proyecto de ampliación de la iglesia. Este proyecto contempla el derribo de la antigua ermita y el convento anexo de los Pasionistas y la construcción de un nuevo edificio que ocupe todo el solar que antes era ocupado por la iglesia, el convento y la huerta. En el último año de la década de los 60, comienza el desalojo de la iglesia y salones, que se trasladan a los bajos del edificio número 4 de Nicolás Salmerón, al otro lado de la calle. Es entonces cuando comienza el derribo de la antigua Iglesia de San Miguel Arcángel, entre el pesar y la nostalgia de los vecinos del barrio Maliaño, que ven desaparecer uno de los iconos de aquel barrio que va desapareciendo para transformarse en el nuevo Castilla – Hermida. La antigua y pequeña iglesia con su campanario y convento anexo dejan paso a un moderno edificio (más acorde a la nuevas modas de arquitectura) con 8 plantas que asume las funciones de Parroquia bajo la advocación de San Miguel y Santa Gema y que sigue siendo atendida por los PP. Pasionistas. Fruto de este barrio joven y dinámico que se reúne en torno a las diferentes actividades que se organizan en los salones parroquiales (cine, festivales de canto y magia, catequesis…) surge la comisión de fiestas que, integrada por jóvenes y no tan jóvenes del barrio, promueven una serie de espectáculos para celebrar la fiesta más tradicional del barrio, la de San Miguel Arcángel. Lo que más llama la atención son los encierros de vaquillas que se realizan en la Plaza del Progreso y en la calle Madrid que, como vemos, llegan a ocupar las portadas de la época de El Diario Montañés. Fuente: Archicofradía de la Pasión de Santander.

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