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14 mayo 2021

La buena vida: Cerveza de abadía Chimay

En los monasterios y abadías, dentro de sus milenarios muros, fieles a la regla de orat et labora, se producen exquisitos productos que se elaboran con esmero , paciencia monacal y cuidada selección de las materias primas, lo que hace que su calidad sea distinguida…
Para satisfacer sus necesidades materiales, así como para sostener el empleo en su región, los monjes Cistercienses Trapenses de Chimay, pertenecientes a la Abadía Notre-Dame de Scourmont , Bélgica, desarrollaron en 1862 la producción de cervezas y quesos trapenses que gracias a su carácter y a su grado de calidad han tenido y siguen teniendo un gran éxito.
La Chimay es una auténtica cerveza Trapense, es decir, que se elabora en un recinto situado en el interior de un monasterio Trapense, bajo el control y la responsabilidad de la comunidad monástica. En Bélgica sólo existen 6 cervezas a las que es posible aplicar la denominación «Trapense»: Chimay, Orval, Rochefort, Westmalle, Westvleteren y Achel.
El proceso de elaboración respeta la amplia tradición de elaboración monástica y se desarrolla, aún hoy, en las construcciones originales de la abadía a pesar de un indudable aumento de la productividad.
Desde su restauración en 1989, la cervecería pone toda su moderna tecnología al servicio de una técnica exclusiva que se remonta a 1862. Si bien la fábrica de cerveza sólo funciona de 7h a 16h respetando así el horario de la vida monástica, produce diariamente dos cubas de cerveza de 250 hectolitros cada una.
Dependiendo de las fermentaciones y de las distintas proporciones de ingredientes, en la Abadía se producen tres tipos diferentes de cerveza,la Chimay Roja, la Triple y la Azul.
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